ejemplo de tienda flagship

Llegan las tiendas flagship, nueva experiencia de venta en retail

Las empresas de retail comienzan ya a apostar fuerte por las llamadas flagship (buque insignia), que son unas tiendas claves que incorporan ocio, formación, que transmiten imagen de marca y que crean una experiencia de compra divertida. Son espacios concebidos para la creación y gestión de una experiencia única y exclusiva; con el objetivo de identificar y cualificar a un consumidor que demanda experiencias de compra en el punto de venta más proactivas, entretenidas, auténticas y memorables. Ver ejemplos de este tipo de tiendas.

Nos encontramos en un momento de cambio continuo en el sector retail en el que se está produciendo una paulatina integración del entorno digital y el retail más físico. Cada vez más vemos como la experiencia del retail se orienta hacia la experiencia del cliente y se rompen las fronteras entre el retail off-line y on-line. Entramos en un desarrollo de tecnología multiformato en donde prima la multicanalidad.

En este contexto nuevo debemos hablar también de un consumidor que ha cambiado por completo sus hábitos, que dispone de una gran cantidad de información y que, por ello, se ha vuelto más exigente.

Por todo ello, debido a estos cambios, desde Flame creemos firmemente que es momento de revisar estrategias y adaptarse. La tendencia actual no es la expansión con new store para ampliar cuota de mercado, sino potenciar el cashflow de los store que operan, a través de la fidelidad de los clientes. La idea es diseñar y analizar estrategias para atraer consumidores a los espacios físicos de forma diferente a como se ha hecho hasta ahora.

Estas estrategias se materializan en acciones que tienen como único objetivo optimizar la experiencia de venta. El contexto actual, nos lleva a una reinvención de la tienda tradicional en la que hay que crear una historia de marca y generar experiencias de compra relevantes para los consumidores. Esto implica, por ejemplo, la utilización de elementos interactivos como pueden ser los pop-shops o las pantallas virtuales… En definitiva, está claro que la nueva tienda requiere innovación, diseño y tecnología.

Eso sí… Si queremos optimizar la experiencia de venta está claro que debemos medir nuestras acciones para así poder saber si lo que hacemos está bien o es mejorable. Necesitamos por ello unas métricas que nos ayudan a sacar el máximo partido a la experiencia de venta.

¿Qué cosas se pueden medir hoy en día gracias a la tecnología?

  • Podemos medir el tiempo que están los clientes dentro de la tienda para comprobar cuál es su nivel de compromiso con nuestra marca y si están a gusto con la experiencia que les ofrecemos. Cuanto más tiempo pasen dentro de la tienda mejor.
  • Podemos medir la fidelidad de nuestra clientela, ya que hoy en día se puede saber qué clientes nos visitan por primera vez y cuáles son fieles y acuden a nuestro local con asiduidad.
  • Podemos medir la eficacia de nuestra decoración, de nuestro layout y de la distribución de los productos en los lineales. Si sabemos qué zonas son las más atractivas para nuestros clientes, qué productos les atraen más, cuáles tocan en mayor medida, etc, podemos hacer cambios en nuestra tienda para optimizar estos factores.
  • Podemos comprobar la idoneidad de nuestra ubicación. Si mucha gente pasa frente a nuestro escaparate pero muy poca gente entra quizás nos estamos equivocando en nuestra estrategia: escaparate, decoración, campañas de marketing, ofertas, etc.

¿Y cómo lo podemos medir? No es magia… Todo se puede medir hoy en día gracias a cámaras de mapas de calor, los contadores de personas, el wifi tracking, y otras tecnologías punteras que han venido para quedarse. Y tú, ¿te vas a quedar atrás?