local comercial

Consejos útiles para abrir un local comercial

Lo primero que debes pensar y considerar es si realmente necesitas un local u oficina para arrancar el negocio. Todo depende de lo que ofrezcas, de cuáles sean los productos y servicios. Quizás al principio puedas utilizar tu casa, un garaje, etc.

Si ya te has decidido y crees que lo mejor es estar ubicado en un local, es la hora de decidir si compras o alquilas. Al empezar, lo mejor es alquilar un local comercial, porque así podrás minimizar el riesgo mientras que tu negocio va creciendo y expandiéndose. Es entonces cuando debes considerar la compra de un local propio.

Hazte un presupuesto realista y piensa cuánto has de pagar por el alquiler del local. Date cuenta que si la renta es muy cara, ésta puede acabar con tu negocio. Podríamos decir que una buena medida de referencia para calcular la inversión en local no debería sobrepasar un 30% del presupuesto mensual de tu empresa.

Después (muy importante) piensa en la ubicación del local, ¿calle, barrio, centro comercial?. Siempre es mejor un sitio con facilidad para acceder desde un vehículo, en el que haya cerca un aparcamiento, una zona con seguridad, por la que transite mucha gente, etc. Depende del tipo de negocio, a veces es mejor ubicar el local en un centro comercial y otras veces resulta más rentable ubicarlo en un barrio popular. Estar en un centro comercial puede traerte mayores ventas pero también mayores costos. Estar en un barrio sería más económico pero también podría significar menos ventas.

Las esquinas por ejemplo son excelentes ubicaciones para colocar negocios porque tienen en la mayoría de los casos una excelente visibilidad. Ya sea en centros comerciales o en barrios, estar bien ubicado puede marcar la diferencia entre un negocio de éxito y otro que fracase.

Además del tema del alquiler, debes considerar otras pequeñas inversiones para tu negocio a las que vas a tener que hacer frente. Por un lado están los costos básicos variables: el contrato, la adecuación del local, las líneas telefónicas, Internet, los traslados, etc. Y por otro lado están los gastos fijos que vas a tener: teléfono, electricidad, agua, vigilancia, alarmas, mantenimientos, etc. No suele ser fácil calcular el presupuesto para este tipo de inversiones iniciales, ya que surgen imprevistos y costes adicionales. Si necesitas conseguir pequeñas cantidades de dinero para tu proyecto empresarial, una opción a valorar son los préstamos rápidos para cubrir rápidamente dichas necesidades.

Valora también si es buena idea estar cerca de tu competencia, ya que esto puede ser un arma de doble filo. Por un lado, estar cerca de los competidores puede presionarte a llevar una estrategia de precios bajos, lo cual puede repercutir de forma negativa en tu negocio, pero, por otro lado, puede ser un beneficio ya que puedes destacar frente a ellos si ofreces mejores productos, atención y precio.

Finalmente, una vez que has valorado todos estos factores llega el momento de la verdad, el momento de trabajar fuerte en el desarrollo de la imagen de tu empresa, de tener una óptima estrategia de marketing y promoción para atraer clientes hacia tu negocio y fidelizarlos, hacer que vuelvan a tu tienda muchas veces.