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Cómo colocar los productos en tu tienda estas Navidades

La Navidad está a la vuelta de la esquina. Una época de compras en la que seguramente tu tienda reciba un montón de visitas. ¿Cómo conquistarlas, cómo lograr que compren tus productos? Hoy vamos a hablar de la colocación de los productos dentro de las tiendas, una actividad (casi ciencia) que afirma que no debemos dejar nada al azar y que asegura que, si seguimos unas pautas sencillas podremos incrementar las ventas en estas fechas. ¿Te animas a probar? ¡Toma nota de los consejos de hoy!

– Si en tu tienda se venden productos de primera necesidad (los más básicos y que más gente compra) es mejor que los coloques siempre en el extremo opuesto de la entrada, de esta manera los clientes tendrán que recorrer toda la tienda y quizás vean otros productos que les gusten.

– También hay muchos estudios acerca de la importancia de la altura a la que se ponen los artículos. Es muy común, por ejemplo, que productos similares se coloquen a distintas alturas de los ojos.

– Muchos negocios (de gran tamaño) lo que hacen es guiar a los clientes a través de colores en el suelo, que les llevan directamente hacia los productos en promoción.

– Ya lo hemos dicho alguna vez pero no sobra recordarlo: Los olores, sonidos e incluso la temperatura son también factores que pueden afectar al consumo. Trata de utilizar tonalidades cálidas a la hora de decorar la tienda, de tener siempre una temperatura agradable en el local, etc.

– Lo más recomendable para colocar bien los productos que vendes es dividir la tienda en zonas frías y calientes. Llamaremos zonas calientes a la extensión que se localiza dentro de la circulación “natural”, es decir, es el área por donde deambulan los clientes, independientemente del artículo que busquen. Estas zonas deben ser ocupadas por productos con menos frecuencia de compra o por productos de baja rotación, aquellos cuya venta queramos impulsar o potenciar. Llamamos zona fría a los espacios situados en vértices poligonales de la tienda y, teóricamente, los espacios más inaccesibles y los menos visibles del establecimiento. Aquí debemos colocar los bienes de primera necesidad, los productos más frecuentes o de mayor rotación.

– Piensa también a la hora de colocar los productos en el tipo de compra que va a realizar el cliente.

  • Puede tratarse de una compra necesaria prevista (productos necesarios y que el cliente ha tenía previsto adquirir). En este caso hay que ubicarlos en la zona fría, par así llevar a los clientes hacia puntos concretos de la tienda.
  • También puede tratarse de una compra necesaria imprevista (productos necesarios, pero que el cliente no tiene previsto comprar). Éstos también deben ser colocados en las zonas frías, cercanos a los anteriores.
  • Puede ser una compra deseada imprevista (sucede cuando compramos productos deseados que no teníamos previsto comprar). Su exposición debe localizarse necesariamente en las zonas calientes.
  • Existe también la compra deseada prevista (productos en los que el desencadenante de la compra será el valor añadido pre y post-venta). Productos que deben estar situados en puntos cercanos al mostrador o en las zonas calientes naturales. Ejemplos de esto serían los productos de higiene y dermatológicos.

Obviamente, cada tienda es única y diferente, de ahí que sea difícil dar consejos generales sobre la ubicación de los productos, pero al menos esperamos que estos consejos os sirvan para reflexionar en la forma en la que debéis colocar vuestros productos y que así podáis así ubicarlos de la mejor forma posible para obtener el máximo de beneficio.

Recordad que gracias a los mapas de calor se pueden colocar de forma óptima los productos en una tienda ya que puedes saber a ciencia cierta qué áreas atraen a más clientes (zonas calientes) y cuáles atraen a menos (zonas frías).