Cómo afrontar el verano en tu punto de venta

¿Cerramos unos días por descanso?, ¿Cambiamos los horarios?, ¿Bajamos los precios?… Seguro que en estos meses de verano te surgen muchas dudas con respecto a la gestión de tu punto de venta. Y es que, Julio, agosto y septiembre son los clásicos meses de las vacaciones, pero no son de descanso para tu punto de venta y, por ello, no te puedes relajar. Hoy en Flame te contamos cómo debe afrontar un negocio el verano.

En verano quien más y quien menos se coge unos días de vacaciones y eso tiene sus repercusiones en los negocios (para mejor o para peor dependiendo del sector). Quizás sea un buen momento para revisar la estrategia comercial y repensar la forma de acercarnos a los clientes.

El verano es buen momento para revisar nuestra estrategia comercial

Quizás en estos meses por delante de tu tienda pasarán menos transeúntes (la gente estará en la playa o en la piscina) y menos personas entrarán en tu tienda. Pero lo que debemos intentar es que al menos, la mayoría de los que pasen, se sientan atraídos por nuestro escaparate y entren en nuestro negocio. Además, una vez dentro tenemos que lograr que compren. ¿Cómo? Son muchos los factores a tener en cuenta: una buena decoración, un óptimo servicio de atención al cliente, buenos productos y por supuesto los mejores precios.

Para empezar, echemos un ojo a nuestra imagen. En Flame hemos insistido en muchas ocasiones acerca de la importancia de tener un buen diseño en nuestra tienda, una bonita decoración y una óptima colocación de los productos que, lógicamente, esté orientada a la venta. Nuestros productos deben estar correctamente expuestos y visibles (si el cliente no los ve quizás se vaya de nuestra tienda pensando que no ofrecemos lo que busca) y para ello es muy importante pensar en la colocación y en la categorización de lo que ofrecemos. Unos carteles vistosos e informativos siempre nos ayudarán en esta tarea.

Una vez que todo está bonito y bien colocado tenemos que pensar en lo más importante: las ventas. ¿Cómo podemos animarlas? Una buena opción es a través de las promociones: lanza servicios especiales, crea campañas temáticas, destaca productos para el consumo veraniego. Sin duda, estos meses son el momento de sacar al escaparate esos productos que sabemos se consumen más en esta temporada.

Asimismo, es buen momento para analizar los precios y las promociones. Uno de los alicientes que tienen los clientes para comprar algo, además de la pertinencia o la calidad es el coste final. Muchas personas recurren antes de ir a tu tienda a la competencia o incluso a Internet para comparar precios y encontrar la mejor oferta, y eso es algo que debes tener presente. Vigila lo que hace tu competencia y no pierdas el tren de las típicas rebajas de verano, ajustando el precio de tus productos con tiempo. Cuanto más tardes, más ventas perderás, porque la gente se irá a los rivales.

Entre las tácticas vinculadas a los precios se encuentran los packs de productos (llévate el conjunto de vestido y zapatos o por la compra de un bañador llévate de regalo una crema solar, por ejemplo).

En definitiva es esencial que en los meses estivales no nos relajemos. Debemos adaptarnos a los nuevos hábitos de los usuarios para sacarle el máximo partido a nuestro punto de venta.