big data y retail

Big Data, un antes y un después en retail

Nuestra responsable de Marketing, Lucía González ha escrito un interesante artículo sobre Big Data y retail para la revista Ahorro Empresa 360 que podéis leer íntegro en este enlace. En el mismo Lucía explica cómo el big data ha generada en el sector un antes y un después. “El punto de inflexión se produjo el 13 de febrero de 1995, momento en el que el supermercado inglés Tesco lanzó un programa de fidelización pionero basado en tarjetas, con el que se podían identificar patrones en el comportamiento del consumidor”, explica.

Ya han pasado justo 20 años desde este acto pionero de Tesco y en este tiempo el cambio ha sido espectacular. Actualmente, los minoristas ya son capaces de adquirir y analizar muchísimos datos que sirven para tomar decisiones para el negocio: sobre marketing, diseño, precios, etc.

Gracias al Big Data en retail se pueden hacer 6 tipos de cambios.

  • Para mejorar experiencia de compra. Olores, música, atención del personal, decoración, precios… No se puede dejar nada a la casualidad. Es fundamental que el cliente se sienta cómodo, feliz y bien atendido.
  • En el escaparate. Es la tarjeta de presentación y lo primero que va a ver el transeúnte al pasar por delante de tu tienda por ello debe ser atractivo y atrayente.
  • En la disposición de productos. La colocación de productos no debe hacerse de forma aleatoria. Hay que intentar que el cliente recorra toda la tienda y, para lograrlo, la colocación de productos es fundamental.
  • En el layout. Si éste es adecuado favorecerá la permanencia de los clientes en la tienda y aumentará las ventas.
  • En el diseño en tienda. Es importante que nuestra tienda tenga un aspecto siempre impecable, con un escaparate cuidado y un rótulo que refleje bien la identidad del comercio. También hay que elegir una puerta adecuada, accesible, ni muy ancha ni muy estrecha, sin escalones, etc.
  • En estrategia de pricing. Poner ofertas especiales es una buena manera de motivar al cliente para que realice una compra que no tenía prevista. Un aspecto que se debe tener en cuenta es dónde se colocan estas propuestas. Mejor que sea siempre en zonas de mayor compra o ‘zonas calientes’. Colocar bien las ofertas puede ser un apoyo para vender productos que tienen poca salida.

Para realizar estos cambios de forma adecuada es necesario medir antes, durante y después de llevarlos a cabo. Sólo así sabremos si lo que hemos hecho está bien, mal o se puede mejorar.