Prohibir las rebajas offline ¿A favor o en contra?

Los expertos en retail celebran el visto bueno a las rebajas. El Gobierno finalmente ha dado marcha atrás y todas las tiendas podrán ofrecer descuentos si evitan las aglomeraciones. Hemos hablado con ellos y nos han contado qué hubiera supuesto la medida.

Para Alberto Córdoba esta cuestión debería ser decisión del Retail y no de política. «No creo que los políticos deban meterse en decisiones de negocio como ésta. Lo que sí hay que garantizar es que haya el número de personas por metro cuadrado que garanticen la distancia social, la Salud…», explica Alberto y añade que «con o sin rebajas, eso es decisión del Retail».

                             Marivi Orta, se muestra de acuerdo con el control del aforo que garantiza esta Salud y distancia social pero piensa que esta solución perjudicaría al pequeño comercio o, como ella lo llama,» el eslabón más débil, que no tiene venta online o el volumen suficiente para tener una logística de reparto que les compense». Además, añade que «las rebajas es una de las acciones que mejores resultados tienen y su prohibición tendría un grave impacto económico para el sector.»

Marcos ÁlvarezTambién Marcos Alvarez  nos habla de las rebajas como una acción crucial para poder desprenderse del exceso de stock (no nos olvidemos de los productos perecederos), que a su vez se ha visto incrementado por estos dos meses de casi total inactividad. Para él sería sin duda una medida «totalmente contraria a lo que el comercio necesita en este momento.» y califica la medida como «un golpe más para los retailers y para una parte de ellos, quizá, el definitivo.»

«Si el comercio minorista lo hace mal, obtendrá una penalización mayor que una multa: la pérdida de confianza y tráfico de clientes».

«Una manera de sobrevivir de muchos comercios» así define la empresa Bolsalea los descuentos. Para esta empresa «el pequeño comercio está concienciado y mantiene la distancia, esas aglomeraciones que se quieren evitar acontecen en las grandes firmas, no en la pequeña tiendita local».  Además añade que «debería haber una excepción para este tipo de empresas.»

Tampoco son tiempos de prohibiciones para Francesc Mánñez, sino de impulsar el comercio (físico o digital) destinando toda la energía posible a las acciones positivas de venta. «No es momento de luchas entre el off y el online: o se es omnicanal o no se está preparado para el presente.» A su vez, piensa que «rebajar es bajar el margen y si se está en condiciones de asumirlo, adelante.  Pero si lo que se pretende es liquidar el stock a cualquier precio se deberá tener en cuenta las consecuencias a la imagen del negocio».

«Deberemos adaptar las estrategias al plan de desescalada y la fase en la que nos encontremos»

Sobre omnicanalidad nos habla también Salva Cayuela, por su parte opina que en un momento donde este concepto «toma una fuerza que parece imposible de frenar, esta sería una medida que va en contra de la propia evolución del mercado global y que, sin tener en cuenta colores, desvelaría el poco grado de digitalización del gobierno.»  Nos dice que las medidas y pautas de prevención siguen siendo demasiado dispersas y aunque no hay una única solución, sí se podría prevenir a través de una buena descripción de normas: «Quizá si las medidas de seguridad fueran claras, concretas y de obligado cumplimiento, el legislativo no se tendría que poner a desarrollar aspectos operativos».

En esta misma línea, Asun Sela, asegura no estar para nada de acuerdo con la restricción y defiende que son las propias marcas las que deben de tener libertad para decidir sobre su política comercial. «La propia Administración ha fijado unas normas que no permiten las aglomeraciones, y los propios dueños y empleados son los primeros interesados en mantener unas reglas sanitarias de seguridad para evitar contagios». Asimismo, Sela afirma que «el consumidor se siente cliente de una marca con independencia del canal por el que realice la compra y no tiene mucho sentido que las condiciones sean distintas en función del canal».

«No es momento de luchas entre el off y el online: o se es omnicanal o no se está preparado para el presente.»

Para Celestino Martínez la medida, «perjudicaría al pequeño comercio» y cree que los beneficiados serían, principalmente, «los grandes retailers que han mantenido la actividad durante el confinamiento a pesar de que vendían productos no esenciales». Celestino asegura que «esto llevaría a muchos retailers a lanzarse al comercio online sin pensar, y se encontrarían con la realidad de ese mercado, donde unos pocos operadores copan las ventas y el resto se reparten cuatro migajas que les sirven para seguir pagando a Google por la captación de tráfico».

A esta misma situación de desequilibrio hace referencia Pedro Reig, el cual nos habla de la brecha entre unos y otros que ocasionan las diferencias entre el que tiene venta online frente al que no la tiene. Para Pedro, lo idóneo sería no dejar de un lado las prohibiciones haciendo que sea cada empresa la responsable de controlar. «Si lo hace mal, obtendrá una penalización mayor que una multa: la pérdida de confianza y tráfico de clientes».

«En estos últimos años hemos cuestionado constantemente el sentido de las rebajas. Ahora, en tiempos de pandemia no van a ser la solución para salvar el sector»

Para Aitor Casado queda claro que «esta crisis sanitaria será un impulsor en la transformación que algunos retailers ya estaban comenzando». Asegura Casado que antes creía que «el sector tenía que virar a un formato mucho más experiencial en el formato físico y una hibridación total con el online hasta ser un único canal. Este concepto confronta con las acciones comerciales de alta rotación y bajo margen, que tendrán mucho más sentido en el canal online, pudiendo ser más selectivo con la comunicación para cada cliente y mejorar el ROI sin saturar los puntos de venta». Afirma Aitor que «ahora más que nunca, el motivo que nos moverá a una tienda será la experiencia que vivamos dentro de ella y la interacción del cliente con nuestra marca».

«Quizá si las medidas de seguridad fueran claras, concretas y de obligado cumplimiento, el legislativo no se tendría que poner a desarrollar aspectos operativos.»

Marcos Mosteiro«Un despropósito» así califica Marcos Mosteiro, limitar con más restricciones a un comercio que ya bastante se ha visto resentido con 2 meses de inactividad y además, teniendo en cuenta el stock sobrante de muchos al que dan salida con las rebajas. «Es no conocer al Retail y sus procesos naturales.»

En su contraste, Manuel Zaplana se muestra totalmente comprensivo con la prohibición de las acciones que motiven el tráfico y las aglomeraciones que mientras dure el estado de alarma. No obstante, añade que «esta restricción debería ir acompañada de algún tipo de medida/ayuda que permita a los comercios no digitalizados  vender en rebajas, bien en su propia web o en plataformas habilitadas.»

«Prohibir las rebajas oflline es no conocer al Retail y sus procesos naturales.»

Por su parte y desde su amplia experiencia en el mundo del retail, Mirka Plasencia nos dice que es complicado poner de acuerdo a todo el mundo. Para ella, «el nuevo lujo es la seguridad que hay que dar al cliente» y la clave está en retenerlo y hacer que vuelva » para hacer una «atención personalizada y al detalle como experiencia memorable en la marca que el cliente elige para comprar. »

UnaDavid terrón Pla opinión muy distinta es la que tiene David Terrón Pla, el cual define la situación como un «tiempo de supervivencia y de adaptación y no de hacer caja». Recalca que en últimos años se ha cuestionado constantemente el sentido de las rebajas y no cree que ahora vayan a salvar el sector.

Pero como dice Tania Pareja tal prohibición no se puede llevar a cabo, «eso supondría una modificación en la Ley de Comercio que no se contempla y que no aparece publicada en las modificaciones del BOE». Por tanto, «deberemos adaptar las estrategias al plan de desescalada y la fase en la que nos encontremos». Además, destaca que» en todo ecommerce, hay que llegar a nuestro cliente, debemos invertir en tecnología que nos permita conocerle mejor para la toma de decisiones. Un ecommerce requiere de la misma planificación, costes y constancia como si abriéramos otro punto de venta».