¿Qué habilidades debes tener para ser el mejor en atención al cliente?

Cuando se trata de proporcionar el mejor servicio al cliente, son las personas quienes marcan la diferencia. Aunque puede suponer dedicar tiempo a convertirse en el mejor en atención al cliente, no es tan difícil cuando sabes exactamente dónde poner tus esfuerzos.

Para tener una buena atención al cliente en tu negocio, es muy importante que siempre des el trato que a ti te gustaría recibir, pero también, hay que tener una serie de habilidades para obtener un buen resultado. A continuación te detallamos algunas de ellas. 

Escuchar eficazmente

Escuchar es la clave de una buena comunicación. Sin la habilidad de escuchar cuidadosamente lo que un cliente está diciendo, se puede malinterpretar un mensaje fácilmente, y cuando esto sucede, la comunicación se debilita y no hace más que dejar frustrado al cliente.

Un buen oyente no solo escuchará lo que se ha dicho, sino también lo que dejó de decirse.

Estar atento

La atención debe ser parte elemental en la experiencia del servicio al cliente durante la interacción, y una vez que haya terminado. A ver, ¿cuántas veces te has puesto en contacto con el servicio al cliente y has recibido respuestas de un script? ¿No tuviste la sensación de que no prestaron ninguna atención a tu problema?

La verdad es que no existe ningún problema en utilizar respuestas previamente preparadas siempre y cuando sean personalizadas, utilizadas inteligentemente y apropiadas a la situación. Es por esto que la atención es crucial.

Ser paciente

Todos sabemos muy bien que el servicio al cliente puede convertirse en el trabajo más difícil y estresante cuando hay que lidiar con clientes frustrados y molestos. En este tipo de situaciones la paciencia es una gran virtud, y la manera en que les respondes tendrá dos resultados: los calmarás o empeorarás su malestar.

La buena noticia es que aprender a ser siempre paciente con los clientes es tan fácil como aprender a separar tus sentimientos de la situación y entender que en la mayoría de los casos, el cliente está molesto por razones que no tienen que ver contigo.

Autocontrol

Tener autocontrol es primordial para el servicio al cliente. Además de tratar con clientes molestos sin perder la calma, se trata de interactuar correcta y amablemente con cada uno de ellos, sin importar qué haya pasado con el anterior. Debes tener siempre en mente que cada cliente presenta un problema diferente, y que ninguno debe influir en la manera que trates al siguiente.

Comunicarse bien

Si no sabes cómo comunicarte no llegarás muy lejos en la atención al cliente. La habilidad de comunicarse de manera escrita y verbal de manera clara y efectiva es esencial para evitar malentendidos. Sobre todo cuando se trata de puntos importantes, necesitas comunicar claramente las ideas para dejar de lado todas las dudas.

Utilizar lenguaje positivo

La manera en que te expresas afectará a que tu mensaje sea percibido positiva o negativamente. Cuando hablas con los clientes personalmente, el lenguaje corporal, el tono de voz y las expresiones faciales transmiten más que el significado de las palabras.

En cambio, cuando hablas en un chat todo lo que tienes para transmitir un buen mensaje, son tus palabras. Es por eso que la habilidad de utilizar un lenguaje positivo y evitar a toda costa frases negativas, hará sentir satisfechos a tus clientes.

Ser persuasivo

Ser persuasivo cuando hablamos, puede mejorar la interacción con tus clientes. El secreto es poner el foco en el cliente: llamarlo por su nombre, utilizar palabras orientadas a la acción, evitar expresar tus pensamientos y opiniones personales, etc., hará que los clientes se sientan respetados y apreciados. Pierde la timidez y habla al cliente con confianza y seguridad, pero siempre respetando la posición de cada uno.

Gestionar el tiempo

La gestión efectiva del tiempo incluye planificación, fijación de objetivos y prioridades, minimizar las interrupciones, evitar posponer los temas y delegar responsabilidades. Esta última acción es importante aplicarla cuándo no puedas ayudar a un cliente, bien porqué no sabes o porqué no estás autorizado. Así evitas que el cliente pierda el tiempo y le cree malestar.

No todos tenemos el talento de saber tratar con público, pero si aplicas estas habilidades, seguro que la atención al cliente de tu negocio mejorará, así como la imagen del mismo, la fidelización de los clientes y por consiguiente tus ventas aumentarán,  ¿Crees que tienes todo lo que se necesita para ser el mejor?

 

Autora del post: Edith Gómez, editora en Gananci. Twitter: @edigomben